Churruca comandaba el "San Juan Nepomuceno" en la batalla, en la que estuvo enfrentándose a dos navíos ingleses desde el principio, cuatro después, probablemente más en el momento de la rendición del navío, con Churruca ya muerto. El prestigio de Churruca era en aquel momento enorme. Por buen marino y, sobre todo, por buen científico. Participó en varias expediciones, de las que salieron numerosas
cartas náuticas que en seguida fueron adoptadas por el resto de armadas y que le dieron una gran fama internacional.
Horatio Nelson era el comandante de la armada inglesa. Marino intrépido abordó la batalla con una táctica más intrépida todavía, poniendo la formación en dos columnas, con su navío, el Victory, a la cabeza, atacando a la escuadra franco-española en su mismo corazón, buscando y logrando situaciones de ventaja. La incompetencia del comandante de la flota combinada, Viellneuve, y la cobardía de algunos navíos franceses, que no llegaron a batirse, le ayudaron mucho.
El "San Juan Nepomuceno" fue capturado y remolcado. Durante muchos años lo conservaron, manteniendo la cámara del comandante cerrada y con una lápida en que se leía el nombre de Churruca, y si algún visitante pretendía entrar, se le advertía que se descubriera para poderlo hacer, en señal de respeto.
Los ingleses le dedicaron a Nelson una columna impresionante en una de las plazas más céntricas de Londres, plaza a la que pusieron el nombre de la batalla, Trafalgar.
Los españoles cualquier día le dedicaremos un mojón a Churruca. Quizá dos.
Estatua de Nelson delante de la National Gallery
He encontrado esta magnífica animación de la Batalla publicada por El País digital. En la animación se puede observar perfectamente tanto la incomprensible maniobra de girar en redonto de toda la flota mixta, ordenada por Villeneuve, como la cobardía de algunos navíos franceses. Algo que, por otra parte, Churruca predijo en el epistolario con su hermano.