Me escribe Rodrigo, el concejal de hacienda, discrepando y pidiéndome que rectifique y matice algunas de las aseveraciones que hacía ayer. De sabios es rectificar, tanto más cuando se dista mucho de serlo.
Me dice que la frase "yo no estoy dispuesto a bajarme más el sueldo. Trabajo mucho y no quiero", en mi escrito aparece sacada de contexto lo que la desvirtúa. Releo mi texto y pienso que algo de razón tiene. Contextualicemos pues.
El equipo de gobierno propuso un punto, que se votó y se aprobó con los votos a favor del equipo de gobierno y en contra de PSOE y UNIA, por el que se bajaban los sueldos de los funcionarios conforme a la ley y los de los políticos conforme a la recomendación de la Federación Española de Municipios (que engloba todos los partidos mayoritarios en España).
UNIA había entrado un punto en el pleno para pedir que se bajaran un 10% todos los ingresos de los políticos (lo que incluye los sueldos de los concejales). En la discusión de este punto fue cuando Isabel estuvo ágil argumentando que, puesto que llevaban tres años de sueldos congelados, en realidad ya se habían bajado más de un 10% de sueldo. Rodrigo se apuntó a este argumento claramente.
Y, cuando la discusión se estaba ya alargando, fue cuando dijo "yo no estoy dispuesto a bajarme más el sueldo. Trabajo mucho y no quiero". Y añadió, "cobro por media jornada y estoy haciendo la jornada entera. No quiero que me bajen más el sueldo. Lo digo bien claro".
Creo que queda bien contextualizada la afirmación. Si la recogí fue porque me chirrió mucho oírla, en el día que presentaba unos presupuestos con retraso y con un descuadre.
Me dice, además, que a lo que me refiero como un DESCUADRE EN EL PRESUPUESTO, debería habeme referido un ERROR DE TRANSCRIPCIÓN. Discrepo y por tanto no rectifico. Un error de transcripición sería poner un 3 por un 8, por ejemplo. No sumar bien una columna de diez partidas sumando sólo ocho, acaba descuadrando el capítulo y por tanto el presupuesto. Y lo que se aprobó no fue el resumen de presupuesto sino el presupuesto entero, con todas sus partidas (y con el descuadre).
Finalmente, se queja de mi administración de comentarios. Particularmente, en los ataques personales a él y a su familia. Ciertamente los hubo. No sólo para él, ni siquiera principalmente. El control de los comentarios ha sido el aspecto de este blog que peor he llevado. Creo haberlo corregido y he pedido disculpas por ello. Pero si sigue molesto es que no le habrán llegado suficientemente, por lo que se las pido de nuevo. Erré en su día y creo que el control previo de comentarios ha solventado, hace ya dos años, este problema.
No es nunca mi intención molestar. Mucho menos herir.
P.S. Cualquiera que quiera, y por supuesto Rodrigo, tiene este blog abierto para contestar, discrepar o matizar lo que considere. Siempre ha sido así.