Bienvenida

Me llamo Diego Zamora Cornadó y soy nieto de Blas Zamora. Vivo en Barcelona y mi dirección de correo electrónico es: dzcantas@gmail.com.

Antas es el pueblo de mi padre y el mío también. No he nacido allí pero soy antuso. Está en Almería, en la costa de Levante, cerquita de Murcia. Recopilo léxico de mi pueblo y del Bajo Almanzora en general. Además escribo sobre distintas cosas que me inquietan o me gustan. Soy padre de Lucía.

martes, 6 de enero de 2009

Villancico antuso

Ángela Clemente me hace llegar a través de su hija Ángela Soler este villancico, que me parece estupendo aunque un pelín irreverente (lo que es también tradición navideña). Además me aclara que la pandorga es la pandereta (nueva entrada para mi diccionario antuso).

La pandorga está borracha
y el que la toca es un loco,
y el que está enfrente de mí
se le está cayendo el moco.
Zurraca, matraca,
Zurrá, matracón,
que el culo Tomasa
pesa un cuarterón.

Llego un poco tarde con el villancio pero la Epifanía del Señor, aún siendo el último día, sigue siendo Navidad.

2 comentarios:

Sergio dijo...

Muy bueno el villancio, sí señor. Para las próximas navidades será un exitazo! Felicidades a la autora

Angela dijo...

Mi madre, Ángela Clemente, comenta que el villancico antuso es muy antiguo, no inventado por ella, sino que ya se cantaba antes de que ella naciera e incluso que se cantaba cuando su madre (mi abuela) era pequeña, por lo que calculamos que es de principios del siglo XX, o incluso puede ser del siglo XIX.
En él se usa la palabra antusa “pandorga”que significa zambomba. En esto me ha insistido que lo aclare, dado que en el correo que envié a Diego ya pusimos que era una zambomba. Hay que aclarar que la pandereta es otro instrumento diferente, aunque también navideño.
Aunque a ella no le gusten las palabras irreverentes o descaradas, dice que el villancico era exactamente así. La letra continuaba sobre comida y buena mesa, pero ya no recuerda más.
Según cuenta mi madre, en la estrofa "Zurraca, matraca, Zurrá, matracón" se tocaba la pandorga (o zambomba) haciendo "bum, bum, bum, / bum, bum bum", con las manos mojadas sobre el “carrizo” (tipo de planta con la cual se hace el palo intermedio de la zambomba).
El ambiente en el que se cantaba me lo cuenta así: << Imagínate un salón grande llamado “entrá” (entrada) y un candil para iluminar todo el habitáculo. Las mujeres mayores sentadas en sillas cerca de la pared, la mayoría o todas vestidas de negro (de ahí lo del dicho del “zócalo negro”), y los jóvenes, ellos y ellas, en el centro, tocando y cantando. Algún joven daba la nota con algún villancico más chispeante para hacer reír. Como había escasez, hay muchos villancicos que hablan de la buena comida, pero recuerdo sólo algunas frases. Hay otro villancico antuso que es el de “Cuchillos de oro”.>>

Sobre la palabra “cuarterón” deducimos que era una unidad para calcular peso, pero no sabemos exactamente cuánto.

Posiblemente Tomasa existiese, pero no sabemos quien era, y además en aquella época, el hecho de tener un trasero orondo era motivo de belleza y orgullo.

Nuestro agradecimiento a Diego Zamora por su labor de recuperar palabras y costumbres de nuestra zona, así como de mantenernos informados de lo nuevo a pesar de los kilómetros.

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