Bienvenida

Me llamo Diego Zamora Cornadó y soy nieto de Blas Zamora. Vivo en Barcelona y mi dirección de correo electrónico es: dzcantas@gmail.com.

Antas es el pueblo de mi padre y el mío también. No he nacido allí pero soy antuso. Está en Almería, en la costa de Levante, cerquita de Murcia. Recopilo léxico de mi pueblo y del Bajo Almanzora en general. Además escribo sobre distintas cosas que me inquietan o me gustan. Soy padre de Lucía.

martes, 29 de mayo de 2007

Urbanismo y seguridad

El modelo urbanístico de ciudad jardín con casas unifamiliares aisladas es un modelo de bajísima densidad de población. Asociado a esta baja densidad se encuentran algunas ventajas, básicamente para el individuo que lo escoge y muchos inconvenientes, que a menudo sufre toda la sociedad. A modo de ejemplo enumeraré algunos de estos inconvenientes. También alguna de las ventajas.

Todas las redes (aguas, telefonía, alcantarillado, vialidad...) tienen unos costes de mantenimiento altísimos (por habitante obviamente) que pagamos entre todos. No hay problemas de aparcamiento y es imposible dar un mínimo servicio de transporte público. Son zonas muy tranquilas. No hay comercio tradicional y acaban favoreciendo las grandes superficies. Y finalmente, dotarlas de una seguridad equivalente a la de en un centro urbano es carísimo.

Utilizaré un ejemplo que ayudará a entenderlo. En una urbanización normal la longitud de fachada está alrededor de los treinta metros. Po tanto, en treinta metros de calle hay dos viviendas (una a cada lado). En una ciudad medianamente densa (planta baja y cuatro alturas) la fachada de un buen edificio podrían ser quince metros. Más o menos cabrían treinta y dos viviendas más cuatro comercios en los bajos. Por tanto, este modelo es, como mínimo, treinta y dos veces más sostenible (por ejemplo el coste de alumbrado sería exactamente el mismo). Y asociado a todo esto, el coste de mantener este tramo de calle seguro es mucho más bajo (per cápita, claro) en el caso de la ciudad que en el caso de la urbanización.

Un gran número de municipios han escogido este modelo y un gran número de ciudadanos han ido a vivir. Y ahora se quejan de la falta de seguridad. Pues no es justo. Los que han escogido este modelo habrán de pagarse una seguridad privada. Otra cosa sería injusta para los municipios que han escogido modelos más responsables y para los ciudadanos que han escogido formas de vida más sostenibles. Y añado algo más. Tendrán que pagar un IBI más alto. No puede ser que durante décadas lo hayan pagadlo bajísimo.

En definitiva este modelo urbanístico genera bolsas de población que para conseguir los estándares que pedimos de muchos servicios obliga a destinar demasiados recursos.

Tal vez habría que preguntarse cómo se ha llegado a esta situación. Hay multitud de causas. Nombraré una que me parece particularmente ridícula. Durante mucho tiempo se ha considerado por muchos municipios que este modelo era mejor, menos agresivo, más ecológico. Cuando es exactamente lo contrario. Ya lo sabemos. De hecho, se sabía. Los municipios lo hubieran debido saber. Los responsables autonómicos de urbanismo lo hubieran tenido que impedir.

No hay comentarios:

Perfil de Facebook de Diego Zamora

Seguidores