Bienvenida

Me llamo Diego Zamora Cornadó y soy nieto de Blas Zamora. Vivo en Barcelona y mi dirección de correo electrónico es: dzcantas@gmail.com.

Antas es el pueblo de mi padre y el mío también. No he nacido allí pero soy antuso. Está en Almería, en la costa de Levante, cerquita de Murcia. Recopilo léxico de mi pueblo y del Bajo Almanzora en general. Además escribo sobre distintas cosas que me inquietan o me gustan. Soy padre de Lucía.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Sobre gustos sí se escriben cosas

Una ordenanza estética para las edificaciones es la herramienta jurídica que permite obligar a ciertas elementos arquitectónicos o prohibe otros. Por ejemplo este tipo de ordenanzas (y alguna otra legislación supramunicipal) han hecho que en muchos municipios del Pirineo todas las edificaciones tengan fachadas de piedra y cubiertas de pizarra. En otros municipios han limitado la obra vista o los colores muy chillones.

Una ordenanza estética para las edificaciones es siempre controvertida. La crítica que se hace es la de que se trata de una cuestión de gusto y que por tanto el Ayuntamiento no tiene nada que decir al respecto. Es una crítica pobre aunque tiene mucho predicamento. Sencillamente, el aspecto externo de una edificación no es algo que incumba únicamente al propietario. En la medida que incumbe a toda la población el Ayuntamiento tiene el derecho, y en mi opinión el deber, de legislar.

Además unas ordenanzas de estéticas puede obligar a una cierta estética, en todo el municipio, en una parte, en unas tipologías... Esta obligación genera críticas más sólidas que conviene tener en cuenta en el momento de la redacción. Principalmente se acusa de que homogeneizan demasiado las edificaciones y de impedir la innovación. Es innegable que este es el riesgo, tal vez el precio que hay que pagar, para obtener los beneficios que aporta una ordenanza de estética. En la medida que esta ordenanza está bien redactada y es prudente, el beneficio obtenido (evitando edificios horrendos que afean en demasía, por ejemplo) compensa y modera los efectos no deseados que pueda tener.

En el caso de Antas sería necesario redactarla. Seguramente no exige una normativa demasiado estricta pero, en mi opinión, hay al menos dos cuestiones que me parece necesario abordar.

El centro antiguo y en especial la calle del Aire. Pienso que la ordenanza debería obligar a fachadas blancas (¿con zócalos de piedra?), cubierta de tejas, balcones de reja (¿negra?) y puertas y ventanas de madera.

En el listado de ornamentos que me parece necesario evitar que se usen cabría poner las balaustradas, y quizá algunos remates de columnas y cubiertas.

El objetivo es evitar que la calle del Aire se transforme en el horror que se puede ver en la fotografía (es un fotografía aunque parezca un pastel).

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Aunque tarde,para evitar lo del casco autiguo y la calle del Aire solo aprobarlo como bien patrimonial y no sacar el pie del trasto,algunas tienen otro diseño,si yo voy compro ò tengo una casa la tiro o la reformo no puedo hacerla como yo quiera si no con unas NORMAS que no rompa la imagen asi se conservan los patrimonios pero hoy hay intereses creados y como su nombre indica van a su aire y no miran por tener un bonito pueblo..si el arquitecto no va con las reglas se busca otro.una antusa..m..

Anónimo dijo...

Por favor entre todos cuidemos nuestro pueblo,que dejemos para el futuro un bello pueblo con sus tradiciones y sus ornamentos de siempre que no es más bonito el màs moderno sino el que guarde su encanto de siempre,pongo un ejemplo si una persona falta del pueblo y vuelve siempre encuentra aquello que le recuerda a un dìa atras,que vivio,hay que ver la cantidad de pueblos blancos que se ve y llenos de nacetas,aqui tendriamos que poner mas y con naranjos que es nuestro emblema y tradicion una antusa

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